2.10.05

Shakespeare va al cine. Sala 1: Romeo y Julieta

Tiene suerte el mundo del cine por contar con un guionista como Shakespeare; tanto es así, que de vez en cuando regala -o vende, o a veces encasqueta- al mundo una nueva versión de alguna de las obras del bardo inmortal (ripio incluido).

Una de las que mejor funcionan es, sin duda, Romeo y Julieta: a la gente le gusta ver amores desbordados. Voy a hacer un brevísimo recorrido por 4 películas basadas en este clásico -no todas me gustan igual-. No temáis a los spoilers, porque la historia es sabida de todos...

Romeo y Julieta según Franco Zeffirelli
Parte de la gracia de la película reside en que, al menos, la edad de los personajes se corresponde con la que supuestamente tienen los personajes.
Desde luego, las actuaciones más memorables son las de la joven angloargentina Olivia Hussey (que disparó las hormonas de más de uno) y la de John McEnery, que borda el papel de Mercucio, por otro lado, el mejor de la obra de Shakespeare.
Como curiosidad, un jovencísimo Michael York interpreta a Tibaldo.

Veredicto: Es una buena versión, aunque no es la más apasionante.

Romeo y Julieta según Robert Wise & Leonard Bernstein
He aquí una puesta al día de la historia: los Jets, rubicundos gringuitos, se pelean por el dominio de la calle con los Sharks, portorriqueños.
En el baile del gimnasio en el que, en cierto modo, se miden las fuerzas, se conocen María, la hermana de Bernardo, jefe de los sharks, y Tony, cofundador de los Jets y reinsertado en una tienda de refrescos.

Estupendo aggiornamento de esta obra con una banda sonora antológica -que luego Leonard Bernstein grabaría con cantantes de su elección, José Carreras y Kiri Te Kanawa-; hay una mínima variación al final respecto al original de Shakespeare, pero la puesta al día de la historia resulta efectiva punto por punto.
Veredicto: Bastante respetuosa, pero con personalidad. Una de mis imprescindibles -al margen de Shakespeare-, aunque a quien no le gusten los musicales, le puede costar...

Romeo y Julieta según Baz Luhrmann
Tiene sus seguidores, pero a mí, como cinéfila y lectora de Shakespeare, me parece una aberración.
Respeta el texto de Shakespeare, con puntos y comas, y la ambienta en el mundo chicano del sur de California cualquier día de éstos, lo cual da lugar a todo tipo de incongruencias y anacronismos, lo que hace de ella una auténtica chapuza: en un mundo tan bronco donde el más mindundi lleva pistola, ¿cómo es posible que a una persona que mata a otra sólo se la condene a destierro? Por no hablar de que resulta increíble que casen a la niña tan joven, como en el original, donde sí se veía lógico. Y, para colmo, Julieta es Claire Danes, que es muy mona, pero es por demás inexpresiva, tan blandita que me da grima...
Veredicto: Un desacierto, una incongruencia. No perdáis el tiempo.

Romeo y Julieta según John Madden
William Shakespeare anda mal de inspiración y tiene que escribir una obra para pagar sus deudas. Conoce a lady Viola de Lesseps, lo que supondrá un revulsivo inspirador que le llevará a escribir Romeo y Julieta.
Por un lado está la interpretación de la propia obra y, por otro, la creación de la misma; el resultado es una comedia entretenida -quizás con demasiados oscars, para el gusto de algunos-, que contó con grandes actores de la talla de Geoffrey Rush, Colin Firth (que hace de capullo integral), Judy Dench o Tom Wilkinson.

Sin embargo, podemos objetar una visión distorsionada de la realidad del XVII: todo se hace desde el prisma del siglo XX, cuestionando cosas que eran entonces y no son hoy (ciertamente, independientemente del momento, el hombre es la medida de todas las cosas).
Veredicto: Se deja ver como comedia intrascendente, es entretenida, si no nos paramos a ver sus defectos. A mí me gustó especialmente el personaje de Christopher Marlowe (interpretado sin acreditar por Rupert Everett), el otro gran dramaturgo inglés de la época.

Haber, hay más, pero yo quería hacer un breve acercamiento... No obstante, podéis señalar alguna que se me haya pasado... o que haya omitido intencionadamente.