Me lo dijo el Barbas, y no me afectó tanto como cuando me ha llegado la noticia en un mail, que me ha dado una pena tremenda; ya sé que no es plan de identificar a un actor con su personaje, pero dan como ganas de irse a Sicilia a su entierro, porque, qué queréis, yo lo recuerdo como Alfredo, el proyectista del Cinema Paradiso que, por un infortunado accidente, se convierte en Tiresias y sigue siendo un padre putativo para Totò... y un cicerone para el cine.
Noiret empezó en el teatro, siguió en el cine, y volvió al teatro; de hecho, iba a venir a Barcelona con Anouk Aimée, con su última obra dentro de un mes, pero el cáncer se lo ha impedido.
Esta vez, también, nos quedan muchas escenas, con o sin besos...
À tout à l'heure!
Noiret empezó en el teatro, siguió en el cine, y volvió al teatro; de hecho, iba a venir a Barcelona con Anouk Aimée, con su última obra dentro de un mes, pero el cáncer se lo ha impedido.
Esta vez, también, nos quedan muchas escenas, con o sin besos...
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