En España los ruegos a la ministra no se han hecho esperar, y si en EEUU quieren proscribir el consumo del tabaco en celuloide, aquí quieren evitarlo... por el procedimiento más expeditivo de cortar subvenciones a las películas con humo. Al margen de la imitación un tanto chorra de la restricción (refuerzo negativo al más puro estilo Skinner), está el tema de ¿debe el arte restringirse según la normativa al uso? ¿Dónde están los límites, antes de llegar a las snuff. Yo no fumo, pero estas restricciones pseudoeducativas ¿deben contemplarse como parte del cine?
16.5.07
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