14.5.07

No es código Hays, pero...

Yo suponía que lo del código Hays ya pasó a la historia en Jolibú y ya no había tantas restricciones; pero parece ser que, únicamente, se limita al sexo, por el simple hecho de que la gente quiere ver chicha. Pero hay más formas de vulnerar la moral y saltarse el mandamiento uno del citado código, que dice:
Ninguna película derribará los estándares morales de los espectadores: no debemos hacer que los criminales y aquellos de comportamiento errático, malvado o pecaminoso sean simpáticos o agradables al espectador.
¿Y a qué viene esto?

A que en los USA han decidido implantar como norma que no se debe sacar en las películas a nadie, aunque sea malo malísimo, fumando. Obviemos el submandamiento sobre las sustancias tóxicas:
El consumo de drogas ilegales está prohibido, así como el de licor, "cuando no lo requiera la trama o la caracterización adecuada del personaje".
Al fin y al cabo, el tabaco cualquier día de éstos deja de ser legal...

En fin, que a este paso, con el retocado digital, harán que Bogie en Casablanca, tome pirulíes como Cruyff en el banquillo del Barça. Y si no, al tiempo.