31.5.07

Sobre John Williams

El otro día, en un programa de música de cine que dan en una cadena de música sinfónica, hablaban de este clásico de las BSO, John Williams. Ya habíamos analizado su trabajo a partir de audiciones, y, entre el Barbas y yo, llegamos -desde nuestros limitados conocimientos musicales- a conclusiones que refrendaron en la radio...
1. Da la sensación de haber llegado tarde a la música clásica al uso: si hubiera nacido unas décadas antes, hubiera sido un romántico de la mano de Mahler, por ejemplo. En vez de eso, hizo escuela en lo de las bandas sonoras y, digamos, es la cabeza del neosinfonismo (palabro aportado por el programa de radio). Esto se puede advertir en la riqueza y sutileza de sus composiciones: Johnny no orquesta a la ligera (recomiendo, a este punto, la banda sonora de ET).
2. No puede negar la influencia de Wagner: incorpora leitmotivs o motivos musicales, para identificar bien personajes (conocido es el de Indy) o conceptos más o menos abstractos (la Fuerza, el Imperio o el Arca de la Alianza) con unos pocos compases.

3. Le encanta la sección viento metal. Es un hacha con las fanfarrias que, lejos de convertir en una charanga de pueblo, dota de sutileza en la composición y orquestación. Aunque os chirríe, escuchad la de Star Wars (treinta años, y es un clásico de la BSO): no son cuatro trompetazos, hay un tejido subyacente de ventosas notas que no se limitan a rellenar el espacio sonoro, sino a enriquecerlo...

24.5.07

Star Wars, treinta años después

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...
...un estudiante de cine con intereses antropológicos llamado George Lucas se sacó de la manga un western galáctico con reminiscencias de Kurosawa (se inspiró en La fortaleza escondida, dice él). Las pasó canutas para encontrarle producción y distribución, y llegó a un acuerdo con la Fox que ellos vieron como un chollo: ellos se quedaban con las ganancias de taquilla, y George las de merchandising. El tiempo les demostró su craso error.
Con el tiempo, Darth Vader se convirtió en la personificación del mal, Alec Guinness es más conocido por Obi Wan Kenobi que por toda su carrera anterior y posterior, Harrison Ford lanzó la suya y Carrie Fisher, aparte de Cuando Harry encontró a Sally y Hannah y sus hermanas, vio que como escritora se lo podía hacer casi mejor que como actriz...
Por su parte, Lucas relanzó en Hollywood
  • la comercialización de las películas;
  • la industria de F/X.
Así, a pesar de que una ha crecido gracias a la Fuerza, debe confesar que Lucas ha resultado, desde luego, mejor empresario que cineasta y mejor productor que director, pero, en esta singladura galáctica, ha quedado claro que la Fuerza estaba con él...
25 de mayo de 2007, 30 años del estreno de Star Wars episodio IV: una nueva esperanza (conocida tradicionalmente por La guerra de las galaxias).

22.5.07

Monty Clift en Vencedores y vencidos

Aparte de la traducción del título (que debería haberse llamado Los juicios de Nuremberg, pero las presiones del régimen de Franco lo impidieron formulando esta pregunta por demás estúpida, porque todo el mundo sabe que la respuesta es vencidos), lo que más me saca de quicio de la citada película es el interrogatorio de Monty Clift, que versa sobre las políticas eugenésicas del régimen nazi.
El abogado hace preguntas. Monty se luce, despierta la piedad del espectador, que se pone de los nervios y desea que el picapleitos se calle y le deje en paz, tranquilo, a sabiendas de que el recital de actuación se acabe.
Marlene Dietrich y sus escenas de tensión sexual no resuelta con Spencer Tracy simboliza esa ignorancia de los hechos que aducían los ciudadanos alemanes ante lo que ocurría en su país. Y tuvieron que contratar a Burt Lancaster para que alguno de los nazis tuviera algo de humanidad...

16.5.07

Culo veo, culo quiero...

En España los ruegos a la ministra no se han hecho esperar, y si en EEUU quieren proscribir el consumo del tabaco en celuloide, aquí quieren evitarlo... por el procedimiento más expeditivo de cortar subvenciones a las películas con humo. Al margen de la imitación un tanto chorra de la restricción (refuerzo negativo al más puro estilo Skinner), está el tema de ¿debe el arte restringirse según la normativa al uso? ¿Dónde están los límites, antes de llegar a las snuff. Yo no fumo, pero estas restricciones pseudoeducativas ¿deben contemplarse como parte del cine?

14.5.07

No es código Hays, pero...

Yo suponía que lo del código Hays ya pasó a la historia en Jolibú y ya no había tantas restricciones; pero parece ser que, únicamente, se limita al sexo, por el simple hecho de que la gente quiere ver chicha. Pero hay más formas de vulnerar la moral y saltarse el mandamiento uno del citado código, que dice:
Ninguna película derribará los estándares morales de los espectadores: no debemos hacer que los criminales y aquellos de comportamiento errático, malvado o pecaminoso sean simpáticos o agradables al espectador.
¿Y a qué viene esto?

A que en los USA han decidido implantar como norma que no se debe sacar en las películas a nadie, aunque sea malo malísimo, fumando. Obviemos el submandamiento sobre las sustancias tóxicas:
El consumo de drogas ilegales está prohibido, así como el de licor, "cuando no lo requiera la trama o la caracterización adecuada del personaje".
Al fin y al cabo, el tabaco cualquier día de éstos deja de ser legal...

En fin, que a este paso, con el retocado digital, harán que Bogie en Casablanca, tome pirulíes como Cruyff en el banquillo del Barça. Y si no, al tiempo.

7.5.07

El quinto elemento

No leer si no se ha visto y se está interesado en verla: puede contener algunos spoilers.
Pensaba que, por lo oído, se ceñiría perfectamente a la definición de una mierda pinchada en un palo, pero, si bien no contribuye sensiblemente a la historia del cine, por lo menos es entretenida. Además, Bruce Willis, calvo como siempre y teñido de rubio, vuelve a salvar el mundo.

Hay una hermandad de sacerdotes que protege la Tierra del Mal, que ya estuvo asolada una vez, y que estaba previsto que volvería a estarlo aproximadamente tres milenios más tarde.
Cuando esta contingencia se presenta de nuevo, los sacerdotes se encuentran con un aparato burocrático importante, y el ejército toma las riendas. Pero aparece una variable con la que no cuentan, que es el Quinto Elemento (ninguno sabe que lo es), que, huyendo, se encuentra con el Bruce Willis, antes mayor del ejército, y ahora taxista en Nueva York after Blade runner.
Está cantado, pues, que Bruce Willis tiene que ayudar al Quinto Elemento (y a un montón de gente que se lo pide a falta de nadie mejor) frente a los que se lo tratan de impedir (los malos, cuyo mayor representante es Gary Oldman, qué raro) a buscar las piedras (que son los otros cuatro elementos) y salvar el mundo de un armaggedon en formato Gran Bola de Fuego.

Entre lo mejorcito está, curiosamente, Bruce Willis, que, cuando está razonablemente bien dirigido, da el pego, y, por supuesto, Ian Holm o Gary Oldman, a pesar de que se pasa de paródico; también es de destacar el sentido del humor, esencial para poder verla sin acordarse de Luc Besson y su parentela.

Lo peor es la Milla Jovovich (aunque supongo que para ellos tiene el aliciente visual), que es muy mona, pero muy limitada como actriz y el infumable cantantillo que hace de loca y que, francamente, tampoco tiene un relieve en la historia que justifique todas las escenas que tiene en la peli (vale, que sí, que transmite al presidente lo que pasa... pero ni por ésas, me sobra).

Aunque sinceramente me fastidia que las Juventudes Pseudocinéfilas crean que el look Blade runner lo inventó Luc Besson, como ya he dicho, es una peli entretenida para un domingo por la tarde...
...sin más pretensiones que reírse y lamentar el final moñas que gasta... No es que me den miedo o asco las ternezas, es que no pega con el resto de la peli...