28.10.07

El laberinto del fauno

No leer si no se ha visto y se está interesado en verla: puede contener algunos spoilers.
Una ve El laberinto del fauno y se pregunta dónde están todos aquellos que critican el cine español porque sólo saca películas de la guerra civil con preadolescente: ésta es una peli española (máxime ahora que los descendientes de exiliados tendrán derecho a la ciudadanía) con preadolescente que transcurre en la posguerra, con maquis, un facha más malo que un dolor (porque a Sergi Lòpez, siendo un actor como un piano, sólo lo vemos últimamente haciendo de malo)... Y, sin embargo, arrasó allí donde fue.
Porque, a pesar de todos esos ingredientes que he mencionado arriba, Guillermo del Toro, no olvida que el eje de la película ha de ser la historia, el conflicto.

Ofelia y su madre (Ivana Baquero y Ariadna Gil) llegan a un pueblo del prepirineo porque la segunda se ha casado con un capitán (no está muy bien explicado, los motivos del matrimonio son un poco oscuros).
Ofelia, una niña muy fantasiosa, se encuentra con un hada, que la lleva hasta un fauno, que le dice que es la hija desaparecida del rey del submundo, y le indica tres pruebas que deberá culminar.

Sus fantasías chocan con el mundo que la rodea: maquis, un padrastro (el citado capitán Sergi López), Mercedes (la doncella con su doble juego -Maribel Verdú, que por fin actúa-) y el doctor (Álex Angulo), y su madre, a quien el embarazo no sienta demasiado bien... En un entorno tan acre y poco acogedor, sólo la fantasía podrá rescatarla...

Muy entretenida. Recomendable.

16.10.07

La princesa prometida

No leer si no se ha visto y se está interesado en verla: puede contener algunos spoilers.
Cuando mi tía me puso, hace ya 17 años, la peli de marras, reaccioné como el niño Fred Savage: puaj, menuda moñez. Como él, al día siguiente quise verla de nuevo, y el siguiente paso fue el proselitismo sistemático por mi parte, con reacciones similares a la mía: del puaj al digamos frikismo desaforado

De acuerdo, es una película de besos. Pero, vaya por Dios, el guionista es William Goldman (Marathon Man, Dos hombres y un destino) y el director Rob Reiner, más o menos cuando rodó Cuando Harry encontró a Sally o Cuenta conmigo y mucho antes de caer en el lodazal llamado Historia de lo nuestro.

Al hilo: Buttercup (Robin Wright) es hija de un granjero y Wesley (Cary Elwes) es el fámulo de su padre, que se enamoran un poco a regañadientes. Para hacer fortuna, Wesley va a lejanas tierras, pero su barco es abordado y el pirata Roberts, que nunca hace prisioneros, da cuenta del bajel.

La pobre Buttercup se sume en una depresión tremenda, y todo le da igual. Así que cuando el príncipe la elige como su mujer, aunque no presentara telediario alguno, pues se deja hacer, para el caso.

Pero el príncipe Humperdinck (Chris Sarandon) no se casa con ella para consumar el matrimonio, sino la guerra, para lo que contrata a un siciliano (Wallace Shawn) y sus secuaces, el español espadachín Íñigo Montoya (Mandy Patinkin, que se digna hablar el inglés con acento español, hace muya buena caracterización) y Fezzik (André el Gigante) para que secuestren a la princesa Buttercup, la maten y echar la culpa al reino vecino. Pero las cosas no salen como ninguno de ellos espera...

Aunque a estas alturas me sé los diálogos, no dejan de ser chispeantes e ingeniosos y llenos de irónicas vueltas de tuerca que hacen de ella una película entrañable a todas luces, a pesar de los decorados horrendos que de vez en cuando asoman.

¿Y cómo es que ahora hablo de esta peli? Pues porque ayer la echaron en el canal cosmopolitan, donde, aunque la interrumpían con mil anuncios, no le robaban su magia. Me di cuenta de que Elwes y Wright eran unos críos (a los 14 me parecían mayorcísimos). Quizás no sea la película 10 de la historia del cine, pero sigue entreteniendo, haciendo sonreír (y recitar los diálogos, a qué engañarnos) y, sin duda, ha resistido el paso del tiempo.

Para los cazadores de personajes, Billy Crystal o Peter Falk (conocido mundialmente como Colombo) se esconden en la cinta. Para los coleccionistas de BSOs, es de Mark Knopfler (que, por aquel entonces, estaba o acababa de salir de Dire Straits), y su tema principal, A Storybook Story está cantado por Willy de Ville.