14.7.10

Usted siempre será el teniente Dan

Forrest Gump pronuncia las palabras del título, y suenan a maldición gitana en la carrera de Gary Sinise: da igual lo que haga, la gente -al menos, los que hemos visto la única película destacable de Robert Zemeckis, al que aborrezco con toda mi cinefilia- dirá al verle: ¡el teniente Dan!

Pero es que, en otro orden de cosas, yo no lo he visto nunca trabajar tan bien como en Forrest Gump; no porque sea mal actor, sino porque la mayoría de papeles se le quedan en la superficie.
El teniente Dan era demasiado intenso en su dolor, en su insatisfacción vital y en su reencuentrao consigo mismo; el resto de papeles son cabrones ambiciosos (como en Ransom), frustrados científicos sin sarampión o jefes de un CSI.
Supongo que se da con un canto en los dientes por tener papeles y que la gente lo reconozca, con que éste sea su papel más sonado y por el que recuerdan; pero el teniente Dan, el mismísimo teniente Dan hubiera querido mucho más que sólo eso...